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1)
Las pequeñas empresas familiares están
influenciadas fuertemente por los factores externos
(costo de capital, ciclos económicos), como por
sus debilidades características (bajas economías
de escala, escasos recursos en marketing e I+D, pobre
planeamiento, etc.). Sin embargo, pueden explotar su
flexibilidad estructural, la segmentación de
mercados, el contacto directo con los clientes.
2)
Los factores más comunes de las crisis propias
de las empresas familiares son:
a)
Planeamiento defectuoso y operación
ineficiente. La escasa cantidad de personal hace que
la empresa se desenvuelva mediante mecanismos de supervisión
más bien laxos (contacto directo) que, al crecer,
pueden ser fuente de fallos.
b) Debilidad en
la combinación existente entre la posesión
del capital y la dirección de la empresa. Los
dueños deben apartarse del control si carecen
del grado de competencia suficiente, pero deben premiar
y castigar a los administradores por sus resultados.
c) Insuficiencia
del capital de trabajo. El elevado costo del capital
para las pequeñas empresas y la baja disponibilidad
del mismo pueden trabar el desarrollo de una empresa
familiar y, a veces, de la operación básica.
d) Falta de una
adecuada política de distribución y reinversión
de utilidades. Puede ser un problema mayor, ya que puede
transformarse en factor de desunión de los familiares.
e)
La presencia de un empresario "autócrata",
que dirija las actividades estratégicas y operativas,
sin necesidad de diálogo o consulta. Los productos
finales tendrán el sesgo de su dueño,
con todas sus debilidades.
f) Relacionado con
el punto anterior, la concentración de poder
en una sola persona puede llevar a la desmotivación
del resto del personal.
g) Escasa cantidad
de personal, que puede derivar en el retiro de personas
clave, sin posibilidad de reemplazo.
h) Sistemas inadecuados
y poco objetivos de premios y castigos, ascensos y despidos.
i) Problemas de
sucesión.
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